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Composición de las entradas

Las entradas que se vayan publicando en este blog cumplirán, como mínimo, 4 partes claramente diferenciadas:
1.- Una pequeña descripción del lugar en cuestión.
2.- Los servicios ofrecidos.
3.- Una puntuación del 1 al 10.
4.- Algunas fotos del establecimiento.

Los usuarios que quieran publicar sus opiniones sobre los lugares que han visitado pueden seguir este guión rellenando el formulario al que se accede pinchando arriba, a través del e-mail como se indica ariba o incluso mandándome a mí el mail.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

ABBA JAZZ HOTEL, pequeño y con pocos recursos

Entrada del hotel
En esta ocasión yo mismo voy a publicar esta entrada sobre este hotel en el que estuve hace hace un mes aproximadamente. Realmente, cuando lo cogí, fue precisamente porque apuntaba maneras: hotel pequeño, acogedor, más o menos antiguo, vamos algo digno de visitar.
Pues bien, no es oro todo lo que reluce.

Lo primero que vi cuando entré en el portal, a la derecha, es el comedor, muy pequeño y en ese momento me dije: <<Uff, si coincidimos aquí la mitad del hotel vamos a tener que desayunar sobre el mostrador de recepción>>. En mi caso la verdad es que no ocurrió, había 4 mesas en el comedor, o cinco, no recuerdo bien, y todas estaban ocupadas, menos mal que no llegó nadie más, cosa que me hubiese gustado ver de qué forma resolvían.

Todo en este hotel, al menos en cuanto a la entrada se refiere, es minúsculo. Pero bueno, es un hotel pequeñito. La pesadilla empezó cuando llegué a la habitación.

Como habréis imaginado los que seguís este blog, viajo bastante, por España, eso sí, y estoy abierto a experimentar. Aunque también trabajo en la habitación y doy mucha importancia a que esta sea acogedora y tenga un mínimo de comodidad. Esto no lo conseguí en este hotel. La habitación no podía ser más espartana. Aunque tenía tres camas, yo viajo solo, era lo único que había de más en esa habitación. El escritorio, bueno, la mesa que había para trabajar, en mi caso, era escuálida, estrecha y tampoco era ancha, a penas cabían el portátil y el ratón. La iluminación era pobre, un plafón en el techo y ya te apañarás si no ves bien. Las paredes me recordaban a las prisiones que salen en las películas aunque más limpias pero tenían desconchones y tenían un color así como gris que no ayudaba mucho a conseguir ese ambiente cálido y acogedor que yo busco en los hoteles.

La habitación estaba en el segundo piso y la wifi a penas llegaba, tuve que tirar de los datos del móvil y como estaba tan incómodo, me dije: <<voy a poner la tele a ver si me ambienta un poco la habitación>>. Aunque no la veas la TV genera un ambiente agradable allá donde estés, sobre todo si estás sólo. Pues bien, la TV no funcionaba. Y ¿a que no os imagináis lo que ocurrió cuando intenté llamar a recepción para informar de todo esto? Correcto, el teléfono no funcionaba. Vamos, un desastre.

Bajé a recepción para informar directamente. Subió conmigo el que se supone era el director del hotel que casualmente por la mañana estaba limpiando y arreglando las cinco mesas del comedor. Era un chico bastante joven, no tendría más de 24 ó 25 años. Estuvo probando la TV, el teléfono, se subió a la única silla que había en la habitación, en la que yo luego pensaba sentarme a trabajar. El caso es que el chaval lo intentó pero no hubo forma de arreglar nada. Le comenté que me gustaría que me asignara otra habitación en mejores condiciones y me confesó que estaban llenos, cosa que dudé ya que cuando un hotel está lleno se nota. No puse más objeción. Sólo iba a pasar una noche. Así que me armé de valor, me adapté como pude y me olvidé de lo peor.

A la mañana siguiente bajé a desayunar y habían cuatro parejas y yo, ocupábamos todas las mesas que habían y el buffete, en fin, imaginaoslo, muy escaso, de hecho me tomé un café con leche y un croisant y ya está. Añado en este punto que mis desayunos suelen ser importanes: 2 cafés con leche, 1 zumo de naranja o 2, depende, croisant, donut y demás bollería. En fin, es lo que hay.

Lo que sí me gustó fue la escalera que utilicé para subir al segundo piso, era muy antigua, de madera desgastada por el tiempo, incluso crujía, me encantó.

Por tanto, este hotel no ha pasado mi examen ya que no me sentí ni atendido ni mínimamente cómodo. La puntuación que le puedo dar es de un 3. Lamentándolo mucho no creo que vuelva por allí. Dejo algunas fotos.

habitaciónescaleras de maderaEscalera

pequeño comedor



martes, 27 de noviembre de 2018

LA TAGLIATELLA, un clásico que encanta.

Favorito en Donde y Como
Hola a todos. A continuación voy a publicar una entrada que me ha enviado Estefanía desde Zaragoza y como sabéis por el título de esta se trata de la Tagliatella, el famoso restaurante italiano. Esto es lo que nos cuenta Estefanía:

Buenas. Quería ver si podías publicar este comentario que te envío debido a que el otro día estuve en este restaurante, La Tagliatella, en un centro comercial de Zaragoza y siendo sincera tengo que decir que era la primera vez que entraba, no en este, sino en ninguno, nunca había estado en La Tagliatella. Me encantó, disfruté una barbaridad, no sólo con la comida que fue lo más importante, sino también con la atención de los camareros y la limpieza del local, incluido el baño. Matizo esto último porque veo que le dais mucha importancia.

Por cierto, ponen un plato de queso provolone con verduras fritas que hizo mis delicias para empezar y el resto de platos que probé terminaron de hace que me decidiera a poner este anuncio en tu blog además de en otras plataformas como Google, etc.

Ah, la puntuación yo le daría un 9, me gustó muchísimo. Adjunto algunas fotos.

Foto de Donde y ComoFoto de Donde y Como

Recordar que vosotros mismos podéis publicar las entradas que consideréis, aunque luego las revise yo. Hace un timpo publiqué una entrada para explicar esto, clica aquí para verla.


Que disfrutéis muchas experiencias hosteleras.
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sábado, 24 de noviembre de 2018

ATRAPADO EN SCAPA FLOW. ¿Ceder la flota o acabar con ella? Tú qué harías.

Una novela que atrapa
Aunque no va con la temática de este blog tengo que comentaros que he descubierto un libro que me ha encantado, es fascinante, ya no sólo lo que envuelve al hecho histórico en sí, sino también la situación del que cuenta la historia que es un anciano de 85 años que mientras narra lo que vivió de joven en Scapa Flow, nos cuenta sus situaciones personales según le van surgiendo, de forma que consigue que al final crees un vínculo con él difícil de describir, es mágico. Es una novela sencilla pero que atrapa.

No sé si os gustará como a mí pero supongo que sí. Ya me contaréis. 

Hay un blog sobre esta novela: Atrapado en Scapa Flow

Por si os interesa está publicado en Amazon.

Chao.