Donde y Como

Donde y Como

Desde tu propio mail

Desde tu propio mail
Si clicas aquí irás directo a las instrucciones para hacerlo

Composición de las entradas

Las entradas que se vayan publicando en este blog cumplirán, como mínimo, 4 partes claramente diferenciadas:
1.- Una pequeña descripción del lugar en cuestión.
2.- Los servicios ofrecidos.
3.- Una puntuación del 1 al 10.
4.- Algunas fotos del establecimiento.

Los usuarios que quieran publicar sus opiniones sobre los lugares que han visitado seguirán este guión, como mínimo, rellenando el formulario al que se accede pinchando arriba.

domingo, 2 de septiembre de 2018

TAPANUI, tapas & copas. Una tapería con mucho estilo y mucha calidad

entrada al establecimiento

Hola a todos. La otra noche estuve cenando en una tapería de Torrente, Valencia, zona Las Américas, y la verdad es que pese a las pocas expectativas que tenía  por su aspecto de franquicia llamativa pero de calidad huérfana, como suele ocurrir, resultó que no fue así.

Para empezar, la terraza me encantó, era enorme, con muchas mesas y en una esquina en la que el aire corría agradablemente. Las mesas bien arregladas, no había ninguna sin recoger o mal puesta, todo lo contrario. Pregunté a la camarera que servía si nos podíamos sentar en una mesa para dos la terraza y me dijo que no, que todas estaban reservadas, esto me picó un poco precisamente porque me resultó extraño, había libres más de diez mesas de 2, 4, 6 comensales. No sé, me resultó extraño y más extraño me resultó todavía cuando en las reseñas de Google leí que uno o dos usuarios habían dicho lo mismo. ¿Para quién estaban reservadas? ¿Era cierto? Yo también pondré reseña en Google Maps, como hago habitualmente, a nombre de Donde y Como.

Dejando esto a parte tengo que decir que me pedí un bocadillo, pequeño, eso sí, no tenía mucha hambre, que no me acuerdo de qué era pero en la carta era un plato sugerido, y decía "...con mucho queso Chedar". Tengo que decir que estaba delicioso, impresionante, tanto es así que me pasó como a los niños, es decir, me lo comía despacio porque no quería que se acabara. Delicioso.

Todavía con el bocadillo a medias, aguantándolo como podía, pedimos una fritura de verduras con tempura y salsa de guindilla dulce... Dios mío, como estaban, deliciosas, quería más y más. Tuve un encuentro con la personificación del pecado capital la Gula, quería seguir comiendo y no parar. ¿Qué me estaba pasando? Parecía que me había poseído el espíritu de un estadounidense.

El servicio cojonudo y la limpieza muy lograda, eso sí, olvidé ir al aseo a husmear, ya sabéis, foco de gérmenes y donde se ve si realmente importa la limpieza o no en un establecimiento hostelero.

Tengo que darle una buena puntuación y si vuelvo y no sigue siendo así rectificaré. De momento la puntuación que le doy es un 9.

Os dejo unas fotos.

Parte del interior del establecimiento Bocadillo con mucho queso Chedar